"Aprender es una manera de mantenerse joven, pleno y útil.
Leer y escribir es andar; te da independencia y libertad:
recupera la dignidad de las personas de cualquier edad".
Esta frase sintetiza con cada una de sus palabras la gratificación y emoción que produjo en nuestra comunidad la finalización de los Centros de Alfabetización y Educación Básica para jóvenes y adultos.
Con la consigna de “Aprender a Leer y Escribir es Posible”,
Cada persona inscripta puso en juego las distintas experiencias de vida, errores y saberes humanos que todo adulto sintetiza y que casi siempre van acompañados de situaciones complejas, frustraciones y sufrimientos; ya que la mayoría de los alumnos proviene de transito escolares discontinuos o no han podido acceder a la escolaridad por tener que asumir responsabilidades familiares, trabajar sin poder disponer de tiempo para el estudio a lo largo de sus vidas.
El analfabetismo es una consecuencia directa de la exclusión de jóvenes y adultos, quienes se han visto privados del derecho de aprender. La alfabetización no sólo reinvidica este derecho vulnerado sino también proporciona los conocimientos y medios necesarios para mejor su vida y la de la familia en su conjunto.
Hoy
Por: Lic. Ma. Eugenia Gedda